BORGOÑA
Dolor.
Dolor degustado en hirientes y desordenadas caricias,
Dolor saboreado en gozosa inmundicia.
Borgoña es el elíxir que en sorbos ha ofrecido dejarme deleitada en la embriaguez y el ruido.
Y así ya no soy nadie, sino la carne y sangre, en gozo doloroso, exquisito, deleznable.
La voluntad perdida al frenesí de los sentidos, y la conciencia herida hasta que por fin se ha ido.
En la luz mortecina a sabiendas decadente, recreada en la tristeza y en el gozo embrutecida.
Borgoña es el ocaso, atardecer de la conciencia enmedio del bullicio desordenado y perverso.
Gozando las heridas de una piel entregada, al gusto de arrojarse hacia lo incierto sometida.
Comentarios
Publicar un comentario